El día de la conversación
Esa noche me quedé a dormir en su habitación, ya que ella me había pedido que hablemos al día siguiente para arreglar las cosas o ver qué hacer. Me levanté temprano para ir al trabajo. En todo el día, Maia no me escribió ni una sola vez. La única interacción que tuvimos fueron sus respuestas a algunas historias que subí a Instagram. Llegué a casa y me puse a limpiar y ordenar mientras esperaba a que ella llegara para poder tener la conversación. En la sala estaban su mejor amigo y el novio de Tesa. Por fin, llegaron las 18, pero ella no fue al cuarto. Teníamos una conversación importante y ella se quedó en la sala charlando con su amigo, el novio de su amiga. Yo me acosté con el celular a mirar videos de Instagram mientras esperaba a que se hiciera un tiempo para mí. Finalmente, entró al cuarto. Yo dejé el teléfono a un lado para poder hablar, pero ella solo se cambió, me dijo que se iba a pasear con ellos y que hablaríamos a su regreso. Se fue. Seguí esperando a que ella volviera. Fin...